A ver si en los proximos dias soy capaz de terminar el resto del viaje.
Las entradas del viaje en caravana seran mucho mas cortas y con mas fotos, porque lo unico que haciamos es ir corriendo de un lado para otro viendo cosas.
Luego quiera hablar de algunas cosas que me parecieron muy curiosas de nueva zelanda y que a la gente quizas le pueda interesar.
un saludo,
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Me despierto y ya me siento un poco apesumbrado. Desayunamos con Pat y Kaye y después del desayuno nos despedimos de Pat porque es posible que no llegue a tiempo de despedirse porque tiene cosas que hacer (los viernes no trabaja y dedica gran parte de su tiempo a ayudar a su madre a hacer sus cosas). Primer momento duro del día, nos despedimos y se que es difícil que nos volvamos a ver otra vez.
Voy hacia clase. Sorprendentemente Charles ya estaba allí (siempre llega tarde) y Dear no. ¿Cómo? Dear es el primero en llegar casi todos los días. Que pena, luego me entero que hoy no va a venir porque se ha ido de fin de semana a Rotorua y cercanías de visita. No me voy a poder despedir de él. La clase comienza y hoy no tengo muchas ganas de hablar. ¿Por qué en momentos como estos no intento disfrutar del momento en vez de recordar desde hace días que ya me queda poco para irme y sentirme triste todo ese tiempo? La clase transcurre como un día normal, lo que hoy nos reimos un poco menos.
En los descansos, los viernes, siempre aprovechan para despedir a la gente que se va y entregarles el diploma. Lo que hoy es diferente, hoy me toca a mi. Normalmente el profesor del alumno da un pequeño discurso sobre el alumno y luego el alumno suele decir unas palabras. No recuerdo muy bien el discurso que hizo Wendy sobre mi, solo recuerdo que dijo que parecía mentira que hubiera estado en Unique solo tres semanas, que parecía que llevara mucho más tiempo. Para mi es una de las mejores cosas que podía decir, porque se lo que significa. Luego me toco el turno a mi hablar. Joder, como odio ser tan sentimental. No pude hablar casi, estuve todo el tiempo intentando contener la lagrimilla y era muy complicado. Me hubiera gustado haber dicho algunas cosas y dar las gracias por otras muchas, no pude. Mierda. Me voy a clases y solo estamos Wendy y yo. El resto aunque ya estamos terminando el descanso no han podido resistirse a hacer la parada diaria en el Starbucks. Aprovecho que estamos solos para intentar disculparme porque los últimos días me había sentido un poco culpable en clase porque además de que hablo demasiado, siento que por mi culpa la clase esta mucho más alborotada de lo que era antes y las cosas se estaban desmadrando demasiado. Es como empezar algo y luego ver que se te escapa de las manos. Charles por poner el ejemplo más claro, ha pasado de no decir nada en clase, a estar todo el día haciendo bromas y english exclamations a veces fuera de lugar. Otra vez no pude decir lo que tenia pensado y eso que había ensayado la disculpa mil veces en mi cabeza a lo largo del día. Mierda. Odio ser tan ñoño.
Luego llegan los otros (con mi racion diaria y ultima de Café Late Grande del Starbucks) y seguimos con la clase. Como es mi ultimo día leo la redacción que había hecho esta semana hablando de una situación embarazosa en mi vida y que todo el mundo quería oir (joder, eso me dio rabia, pensaba que todo el mundo iba a escribir sobre lo mismo y al final solo el belga y yo lo hicimos, pasando más vergüenza que otra cosa. El resto escribió acerca de un día feliz… tonterías de esas). La historia es más divertida cuando la lees para ti que cuando la lees para los demás, sobre todo si no la lees correctamente.
Se acerca el momento X. Odio estos momentos, muchas veces me pregunto si no es mejor irse sin más, saltándose las despedidas. Las fotos de rigor con la profesora y los compis de la mañana (aunque casi todos están en mi clase de la tarde). Y luego la despedida de la profesora y de Alexandra, que no están en nuestra clase de la tarde.
El almuerzo hoy transcurre normal. Aprovecho para imprimir el resguardo de mi reserva del ferry.
Vamos por la tarde a clase con Nick. Que grande! Como era mi ultimo día y el día era fantástico decidimos dar la clase en la playa! Así que cogemos las mesas y las sillas y nos vamos a la playa. Fue un momento inolvidable y me hizo olvidarme de lo que ocurriría después. La lectura de una historia y sus correspondientes preguntas. Y luego vino otra ronda de “The Most Stupid Game” que creo que ya explique el otro día y como penitencia no se nos ocurria nada, así que tiramos por lo conocido, bailar alrededor de la mesa. Tengo videos y fotos que corroboran estos grandes momentos, ya los subiré a Youtube cuando llegue a España. Cuando se acercaba la hora de irse, volvemos con todo a la clase y hacemos una ronda rápida de Marssian Game. El tiempo pasa volando, siempre ocurre lo mismo. Me gustaría poder controlar el tiempo y relentizarlo o acelerarlo según que situaciones. Bueno, me imagino que como todo el mundo.
Luego llegan las despedidas. Que duro fue. ¿Cómo se le puede coger tanto cariño a alguien en tan poco tiempo? A veces me gustaría ser de piedra. Es muy duro decir adiós, y de hecho yo nunca lo hago, siempre prefiero un Hasta Luego. La vida es así, cuando encuentras algo bueno, siempre termina demasiado rápido y es muy difícil que encuentres estos momentos en tu vida diaria, siempre suele pasar en situaciones que tienen fecha de caducidad de antemano y muy próxima. ¿Que es mejor? ¿Vivir esos momentos sabiendo que van a formar parte de tus recuerdos, para bien o para mal, el resto de tus días? ¿O sabiendo de antemano que no vas a poder mantener esa situación para siempre, decidir volver atrás y no vivir en ese lugar y ese tiempo? Yo no se, casi prefiero la segunda opción, pero vamos yo se que la mayoría de la gente prefería la primera. Cada uno es como es.
Es más que probable que no vuelva a ver a ninguno de ellos nunca más en la vida. Es triste. Ellos lo tienen más fácil, su vida me parece mucho más fácil. Es lo que pasa cuando te codeas con una gente que no es de tu estatus social. Aquí, parece que solo los españoles (porque he conocido dos españoles más y tampoco lo eran) somos los únicos que no cagamos dinero. Mi vida aquí en la escuela, mientras duró, no era más que básicamente una mentira. Nosotros no podemos vivir así el resto de nuestras vidas. Injusticias de la vida. Algunos nacen con más fortuna que otros. Aunque nosotros lo somos porque hemos podido venir a Nueva Zelanda y eso no es algo que mucha gente haga. Eso me repito a mi mismo una y otra vez. Eso me dicen algunos una y otra vez. Lo oigo pero no me lo creo. Quizás porque prefiero elegir la segunda opción en vez de la primera. Quizás. No puedo entender muchas veces el significado de muchas cosas que me pasan, y eso que lo pienso demasiado.
Que grande Nick! Nos dice que después de clase nos pasemos por la escuela que nos va a regalar dos camisetas de la escuela. También nos regalan unos posters muy guapos de Nueva Zelanda. Parece que mi hermana y yo si hemos dejado nuestra huella en la escuela. Seguro que para bien.
Vamos a la escuela (al otro modulo) y nos despedimos de toda la gente de administración etc. Se han portado demasiado bien con nosotros. Ojala ellos hablaran Español. Que todos nuestros compañeros y profesores hablaran todos español. A veces es muy difícil expresar las cosas que sientes y quieres decir cuando tienes a mano un lenguaje tan limitado (ojo, que no digo que el ingles sea limitado, sino que yo no sé suficiente ingles como para decir las cosas que quiero). Nos volvemos a encontrar con gente de la que ya nos habíamos despedido. Stefani nos dice que si no nos podemos quedar más tiempo… no, no podemos. Prefiero la segunda opción. Cada vez estoy más seguro de ello. Al final los recuerdos que prevalecen son los tristes frente a los alegres. Es la estúpida forma de funcionar de mi cabeza.
Al final con el rollo de que me he pasado casi todo el día luchando por no estar demasiado triste y de no mostrar como me encuentro en realidad (no es normal. No es habitual. La gente no lo entendería) me he olvidado de decir muchas cosas muy importantes que quería decir. Para eso tanto ensayo mental. Si esta claro que no sirve para nada.
Corremos a casa. Un taxi nos viene a recoger en menos de una hora para llevarnos al centro a coger la caravana, y yo no he recogido absolutamente nada. Lo hice intencionadamente. Hasta que no llega el momento de recoger tus cosas, puedes vivir un poco de tiempo más sin pensar en que todo lo bueno se acaba, parece que si tienes tu cuarto con tus cosas te da la sensación de que no, que es mentira, que no todo lo bueno se acaba.
Recojo a toda prisa. Me empiezo a sentir realmente mal: mareado y tengo que concentrarme porque parece que voy a tener ganas de potar. Joder, esto no me pasaba desde que era pequeño, ¿Por qué ahora? Es un mecanismo inútil.Es imposible. No puedes quedarte más tiempo, alguna vez me funciono, pero ahora no puede funcionar. Es imposible.
No se como realmente, pero me dio tiempo de recoger todo en media hora y todavía me sobraron 10 minutos más para regodearme en mi miseria.
Llega el momento. El taxi llega a buscarnos. Subimos nuestras cosas a la puerta y nos despedimos de Kaye. Se vuelve a repetir el mismo proceso, ya van cuatro veces el mismo día. Es como mi peor pesadilla. Subimos nuestras cosas en el taxi y nos vamos… pero en el ultimo momento llega Pat para darnos un beso y desearnos suerte en el viaje. Cinco son demasiados. De camino a Auckland tengo que concentrarme en no sentirme mal, no es real.
Chiquito rollo que estoy soltando. Menos mal que creo que casi nadie lee mi blog. Da igual, es más como un diario para mi, para recordar en el futuro.
El resto del día no es importante. O por lo menos no lo es tanto. Llegamos a Auckland pagando 60$ de taxi, vamos a la caravana, rellenamos papeles, revisamos las cosas. Si, todo que si, ahora mismo tengo la cabeza en otro lado. No parecen importarme mucho las cosas hoy.
La caravana… el viaje hasta Rotorua… la conducción por la izquierda con un coche manual… nada importa. Solo tengo ganas de que este día termine. Solo tengo ganas de olvidarme de este día, pero se que no voy a poder. Y posiblemente este día pese más en mi que el resto de las tres semanas anteriores. Estupida forma de funcionar de mi mente.
Casi me olvido. Si van a hacer un viaje de este tipo: escuela+visita, les recomiento hacerlo al revés, visita y luego escuela, por dos razones: la primera, si se lo están pasando muy bien en la escuela, pues es más difícil irse; y porque nos hemos pulido la mayor parte del dinero en estas semanas y ahora tenemos que ir de mega-ratas en el viaje.
El día anterior, antes de irnos a casa habíamos quedado en la playa a las 9am para ir pal centro de visita. Así hicimos. Tengo que decir que nosotros llegamos tarde porque no me acordaba de cómo habíamos quedado. Nos subimos en la guagua y 45 minutos después llegamos a Auckland. Lo primero que teníamos que hacer es ir a inmigración a resolver lo del pasaporte de mi hermana… ah! Que creo que no les he contado nada acerca de eso.
Bueno, ya les dije que nos habían robado el primer fin de semana en Coromando Peninsula. Pues a mi hermana le robaron el pasaporte (entre otras cosas) por lo que tenia que sacarse un salvoconducto para poder volver a España. Para eso, antes de ayer se fue a Wellington en avión, donde esta el consulado. Tenia que ir porque tenia que firmar un papel en presencia del embajador como testigo y no había otra manera de hacerlo. Por su puesto, nuestro mierda y barato seguro de viaje no nos cubre nada contra robo… Para más inri, Sara tenia que ir a inmigración a pedir un nuevo visado de visitante y pagar la tasa correspondiente (100$).
Así que lo primero que hicimos fue buscar la oficina de inmigración, que estaba en Queen St. (la calle principal de Auckland). Fue una buena noticia cuando el tipo de inmigración nos dijo que eso no hacia falta y que quien nos había contado esa tontería… (uno de su oficina quizás?). Tengo que hablar del detallazo que tuvo la escuela con mi hermana: le pagaron el viaje a Wellington (180$), porque se sentían muy mal por nosotros. Como puede caber tanta gente excelente en un edificio tan pequeño, aunque esto se merece un post aparte.
A lo que vamos. Después de salir del edificio y hacer la visita diaria al Starbucks de turno (joder, somos unos adictos: vamos todos los días) preguntamos para ir al Zoo. Mientras esperábamos me encontré a un tipo que estaba rapeando en medio de la calle para sacarse algún dinero… tengo un video del tipo. Prometo subirlo pronto a Youtube. Estuvo risas.
Nos subimos en la guagua y nos vamos al Zoo. Nos bajamos una parada después del zoo porque el puto chofer se había olvidado de avisarnos… Al llegar allí empieza a llover. Allí Charles se hace el remolon porque no quiere entrar y yo aunque entrar no me importaba, si no entraba tampoco pasa nada. La verdad es que ver un zoo lloviendo … como que es una mierda. Al final, compradas unas postalas, alquilado un paraguas, al final convencí a Charles para que entrara. La verdad es que no era muy caro, costaba 20$ si no recuerdo mal y eso que no habíamos traido nuestro carnet de estudiante.
En resumen, el zoo no esta mal, yo recuerdo que el de Madrid es mejor, pero aquí es uno de los únicos sitios del mundo donde puedes ver un Kiwi. Y si! Tuvimos suerte y pudimos ver uno y todo (son difíciles de ver incluso para sitios como el del zoo que esta todo controlado). Luego vimos una zona de africa: jirafas, rinocerontes (como impresionan los bichejos), gacelas Thompson… Bueno tampoco es plan de contar cada uno de los animales que vi, pero vamos que tiene una colección bastante buena y el entorno esta bastante cuidado.
De allí nos volvimos al centro (si, 3.6$ para ir al zoo y otros tantos para volver, sumados a los 5.4$ de ida y vuelta a Browns Bay son: 18$ en transporte en un día) de camino al mismo centro comercial del lunes pasado, para comer algo. De ahí nos fuimos a la Skytower. Que buena persona la de los tickets, que mi ohhhh! Es que somos estudiantes nuevos aquí, llegamos esta semana y no tenemos carne… Colamos como estudiantes. La SkyTower es IMPRESIONANTE. El ascensor sube como 300m en menos de medio minuto. Y no se nota que valla rápido, lo cual lo hace aun más impresionante. Desde arriba se puede ver una panorámica perfecta de todo Auckland y alrededores, las islas de la bahía, … precioso y el día estaba más o menos bueno y pudimos ver bastantes cosas. Por cierto, quien quiera, te puedes tirar desde lo alto en caída libre, en una especie de puenting guiado, no se como explicarlo. Tiene que ser impresionante. Demasiado para un cagon como yo, además de que era muy caro.
Después de la Skytower ya no teníamos mucho tiempo, así que decidimos irnos de compras… otra vez. Y mira que no me gusta nada ir de compras, pero la verdad hay unas tiendas de ropa impresionantes en Auckland. En la misma Queen St. Fuimos a la tienda Quicksilver, Billabong y RipCurl. También volvimos a la tienda del lunes pasado (Amazon) que es como mi sueño hecho realidad: cuatro estanterías de unos 6 metros mínimo con muchísimas bermudas. Que pena que me estoy quedando sin dinero, estoy en las ultimas, si no me hubiera comprado como mínimo unas bermudas volcom de piel de leopardo super risas. Quizás el ultimo día, en Christchurch si tengo algo de dinero me pille algo, pero ahora no puedo gastar más. Al final yo solo me compre un souvenir, una camiseta Billabong New Zealand y Charles se compro unos pantalones, una camisa y una camiseta.
Cogemos rápidamente el bus para ir a casa rápido, que hoy tengo cena especial kiwi de despedida con la familia. Nos equivocamos de bus y cogemos el que va haciendo una ruta turística por toda la costa, total, 1 hora tardamos en llegar más los 15 minutos que necesito para llegar a casa… llego tarde, mierda.
La cena especial kiwi… que me perdonen los de nueva Zelanda, pero no me impresiono lo más mínimo. Carne hecha en una barbacoa, unos mejillones, una salsa de champiñones, algo de ensalada, muy bueno todo, pero vamos si esto es casi lo mejor de la cocina neozelandesa, no dice nada bueno de la cocina de aquí. El postre estaba hecho con merengue. Simple pero muy bueno. Por lo visto el merengue (si no le entendí mal) es un invento de Nueva Zelanda. Vamos que eran una colonia inglesa y todos conocemos como es la cocina de Inglaterra. Fue la guinda en nuestra estancia en la casa. No pudimos ser más afortunados con nuestra familia (bueno si, que tuvieran Internet, era el único fallo). Ah! Casi me olvido, nos regalaron tres libros: un libro de fotos de nueva Zelanda a cada uno, y una guía de carretera ilustrada con un montón de fotos con rutas a seguir y lugares interesantes que visitar. Chapeau. Esto no me lo esperaba.
Después de cenar nos fuimos al Ecko bar. La fiesta de despedida de salir a aucklan en plan destrucción se quedo en un encuentro sencillo entre amigos en el Ecko. Allí fuimos el trio calavera (tuve que convencer a Charles para que viniera porque estaba muy cansado…), Lee, Ibrahim, Emanuel, Stefani y Cody (su novio kiwi). Fue un poco aburrido, no es la despedida que yo me esperaba. Al final se fueron todos y nos quedamos Lee, Ibrahim y yo bebiendo alguna cerveza más. Me sorprendió poder hablar con un árabe tan fácilmente de religión, pensaba que era un tema tabu a tratar con los árabes. Pero como pasa siempre, generalizar es malo y en todos lados hay gente de todo tipo.
Me vuelvo a casa. No puedo evitar sentirme triste de pensar que mañana es mi ultimo día de clase y en Browns Bay.Desde por la mañana estábamos esperando a que llegaran las 5 de la tarde. Muchas expectativas y planes habíamos hecho para la ocasión: que si íbamos a ir al Foodtown (el super) a comprar cervezas, que si nos íbamos a quedar en la playa hasta las mil bebiendo, hablando y riéndonos. Iba a ir todo el mundo, hasta Ismale, Joaquin y Stefani (que normalmente no van al bar porque no pueden. Son menores de edad). Hoy también aprovechamos el medio día para conectarnos a internet. Luego, a las 5 y media pasadas llegamos a la playa… que decepción. Si, era una barbacoa, pero no había ni cervezas, ni música y estaba lleno de niños y profesores. Consecuencia de ello es que fue muy aburrida. Y peor porque teníamos muchas expectativas puestas en el evento…
Apuntes sobre la barbacoa: la carne… no estaba mal, había una carne con una salsa medio dulce que estaba muy buena. Lo mismo de los pinchos, pero vamos, estando en Nueva Zelanda, uno de los mayores productores mundiales de carne me esperaba algo mejor. Eso si, las salchichas estaba malísimas, no se porque y no hablo que no eran típicas alemanas, sino que sabían poco y raro.
Una cosa bastante divertida fue ver a Sara y Estafani como si tuvieran 12 años. Se las habían arreglado para buscar a algún japonés (luego fue un tailandes y un chino) para escribirse mensajes en japonés en los brazos: bésame! Tia buena latina!. Fue divertido ver la reacción de los asiáticos ante estos temas… Todos se reian en plan entre nerviosos y avergonzados. Basta decir que solo un par de asiáticos se atrevieron a darle un beso en la mejilla a mi hermana o a Estefani.
A media tarde me fui con Joaquín, Ismael y Charles al skatepark que esta al lado, en la playa. Allí no había nadie con nivel. Es curioso pero en Nueva Zelanda las bmx triunfan más que el skate o los patines. Me sorprendió más ver a la gente con la bici porque no estoy acostumbrado a ver a gente con bici, no porque fueran buenos. Sigo pensando que la bici es de locos, porque cualquier caída y te puedes hacer mucho daño si caes con la bici al suelo, aunque como todo, será cosa de practica. Con Skate no había nadie bueno, había un fantoche con gafas de sol y camisa de asillas (con el frio que hacia) que no se hacia nada, un tío que se pegaba unas voladas a indy, pero no hacia nada más y otro que era el mejor, que se hacia fli360 en un plano, alguna que otra grindada. Nada más. Lo que más me sorprendió fue ver la cantidad de niños que practican skate, o bmx en nueva Zelanda. Esta mucho más extendido entre los niños que en España. El mejor, fue un niño de 8 años con BMX y casco (todo el mundo usa siempre casco aquí) con el que estuvimos hablando unos minutos que también sabia un poco con el patin. Fue unas risas sobre todo porque era mejor que Joaquin, que estaba empezando a aprender y claro es como cuando vas a la nieve y estas aprendiendo, que te ves pasar a los menudos esos de 8 años lanzados y te da más rabia que otra cosa. Ah! Otra cosa risa fue cuando Joaquín pregunto si su tabla era buena. Se había comprado una tabla de esas toda montada que ahora mismo no recuerdo la marca, pero famosilla. Va y dice a unos que estaban allí patinando (de 12 años máximo): ¿Les gusta mi tabla? Y todos, NO! Jejeje, la cara que se le puso el pensando que su tabla era la maquinada y que iba a fardar como el que más en el skatepark…
Luego volvimos a la barbacoa y… ya se había terminado y no eran ni las 7. Así que me propusieron un plan. Me acabo de acordar que no les conté en el post del karaoke de ayer, que Chiho me dijo que ella solo cantaba en un karaoke cuando iba a uno japonés y que mañana si íbamos a uno, cantaría. Pues si, en Browns Bay hay un karaoke japonés. Como supongo que la mayoría no sabe que es un karaoke japonés (yo tampoco lo sabía antes de ir), un karaoke japonés es un local donde existen unos cuartos. Cada cuarto contiene unos sillones y una o varias teles con un artilugio japonés de karaoke todo máquina. En cada cuarto caben más o menos 9 personas. La sala se alquila por tiempo y luego tu te metes dentro con un libro GIGANTE de canciones pones la que quieras y cantas con tus amigos. No sé porque razón, en este karaoke no se podía beber, pero Chiho me conto que lo que suelen hacer los japoneses cuando salen de fiesta es irse a un karaoke de estos, alquilarlo por unas cuantas horas y ponerse a beber como cosacos y a cantar toda la noche. Bueno, es un plan que una vez cada bastante tiempo no esta mal, pero no es mi idea de fiesta para todos los fines de semana. Por cierto, era bastante caro, una hora y algo (el algo es porque nos lo regalaron, la tia pensando que era “tope” de enrollada…) por 20$, en Japón, por lo visto, por el mismo precio puedes estar 6 horas o más… Al principio en mi cuarto estamos: Becky (una profesora de la escuela. Es joven, kiwi y muy divertida), Chiho, Emanuel, Sara y yo. Pensábamos arrancarnos con alguna canción en japonés, pero pensábamos que quizás vendrían escritas con nuestro alfabeto (usando uno de los tres alfabetos japoneses), pero no, todos venían en kanjis (las típicas letras que son como dibujos y que es imposible de leer si no conoces el idioma). Al principio casi siempre solo cantaban Becky (que estuvo un año viviendo en Japón y sabe algo de japonés. Por cierto, canta increíble. Suele cantar también los martes en el bar) y Chiho que también canta bastante bien. Luego “nos arrancamos” con alguna canción. Juan (a si, olvide al chileno) canto Basket Case de Green Day y lo hizo bastante bien. Luego buscamos canciones más fáciles porque aquí uno, no tiene voz ninguna y yo propuse My Way de Frank Sinatra (si, me gusta. Pero pensaba que era más fácil de lo que es), yo intente con Creep y Exit Music (For a Film) de Radiohead (que son a ratos fáciles), … es algo que ya tenia asumido, no tengo ni la más mínima pizca de voz, vamos que canto como el culo. Lo mejor de todo fue cuando reconocí la melodía de una canción en japonés, si! Era Fighting Dreamers, el opening de Naruto que Becky iba a cantar. Yo solo podía cantar el estribillo y algunas partes (las partes que estaban en ingles obviamente)… No estuvo mal, en general el karaoke. Muy caro para mi gusto y además faltaba algo de alcohol para despegarnos un poco. Una experiencia. Ya le dije a Chiho que en Japón había que repetirlo pero con sus amigos.
Cuando se acabo (porque la muy tacaña de la dueña no nos regalo ná) nos fuimos al Foodtown a comprar unas cervezas e ir a la playa. Aquí sucedió algo curioso y que vale la pena comentar. Y es el tema de la venta de alcohol. No se si lo he comentado ya, pero aquí el alcohol es muy caro. Muy caro. Pero es que ahí no queda la cosa, no se porque razón, pero el alcohol (y cuando digo alcohol me refiero a bebidas más fuertes que la cerveza y el vino) aquí es como el diablo!! Por lo visto te puedes coger una muy buena con cerveza pero con whisky…no. A lo que iba, resulta que aquí en los supermercados solo venden cerveza y vino, y ya está. Si quieres comprar algo más fuerte tienes que irte a una licorería. No entiendo el porqué pero es así. Pero esto que no venia tanto a cuento puesto que nosotros solo íbamos a comprar cervezas (pero que me sirvió para contarlo), sucedió algo que yo no le encuentro explicación (ni nadie): vino el encargado y nos pidió el carne a los 8 que estábamos comprando cerveza, porque si había alguno que fuera menor de edad no nos podían vender alcohol. Vamos yo encuentro normal que si va uno a comprar cervezas y no aparenta ser mayor de edad le pidan el carne, pero a uno, y con que haya uno mayor de edad, da igual que si van 20 detrás que no lo son. Que pasa que si va un padre con sus dos hijos no puede comprar alcohol porque sus dos niños son menores; o si entra uno solo mayor de edad a comprar tres pales de cerveza para repartir entre 50 niños de 10 años que están esperando fuera, no hay problema… Que raros son los kiwis para según que cosas. Eso me recuerda también a la anécdota transcurrida en clase hace unos días. Resulta que algunos kiwis piensan que el juego del ahorcado está mal (porque eso de ahorcar una persona es taaan fuerte), así que aquí mucha gente en vez de eso juego al “shark attack” donde una persona, cada vez que falla va bajando escalones para al final acabar devorado por un tiburón… esto si es correcto. Necesitaría años para comprender a los kiwis, están llenos de contradicciones.
Bueno resulta que el supuesto botellón fue también una decepción, porque encima al cabo de poco tiempo empezó a llover (puto clima!) y acabamos debajo de un edificio bebiendo Heinecken (por lo menos bebemos cerveza europea, que es dios comparada con cualquier cerveza kiwi y mucho más fuerte). Pero vamos al final estuvimos media hora y nos fuimos. Menos mal que Becky se ofreció a llevarnos a Charles y a mi a casa, porque como llevábamos los portátiles, con la que estaba cayendo nos veía durmiendo allí hasta el día siguiente.
Hoy no ocurre nada interesante exceptuando mi tercera y ultima “Karaoke Night”. Llegamos algo tarde al bar porque nos distrajimos navegando por internet y mirando videos de Calico Electrónico y por eso no pudimos disfrutar de la primera cerveza gratis (ah! No lo he dicho, pero los martes antes de las 6, para los estudiantes de Unique, la primera cerveza kiwi es gratis).
Cuando llegamos ya había bastante gente conocida: Emanuel, Dear, Lee (no Jin como pensábamos que se llamaba), Chiho, etc. Estuve hablando con la amiga de Emanuel (de la que recuerdo que era italiana pero no recuerdo el nombre. Que malo soy para los nombres!) sobre salir a cantar y me dijo que ella solo cantaba en el coche y que no iba a salir a cantar en el bar, Yo le dije que peor que yo no puede cantar, es imposible, y que total, yo salgo porque salimos en grupo y así el ridículo se reparte (y nos divertimos más). Al final salimos a cantar la otra canción española mundialmente conocida y enormente odiada por todos los españoles, y no, no es la macarena, es el ASEREJE!!! NOOO!! Bueno, Sara se sabia el baile y nos enseño a todos y al final como siempre, si se trata de hacer el ridículo y pasárnoslo bien, no nos gana nadie a eso. Y si, como todos los martes, luego cantamos la Bamba, la copa de la vida y María. Antes odiaba esas canciones, ahora las odio más y eso que solo llevo aquí tres semanas. Me imagino Emanuel que llevaba cantando las mismas canciones todas las semanas durante 6 meses!!
Luego como era Martes, nos fuimos a cenar y no podía faltar una semana más, 14$=2 pizzas en el Pizza Hut. Así que nos fuimos a cenar a la playa.
Al volver al Bar ya era demasiado tarde y se había acabado el karoke, así que no nos quedaba otra cosa que hacer que beber y hablar. Antes hubo un intento de jugar al Marssian Game en el bar, pero fue divertido durante un rato, pero al final dejamos de jugar porque un juego de beber en el que no todo el mundo bebe es aburrido. Fue transcurriendo la noche y solo quedamos los de siempre: Charles, Monika y su amiga, Juan y Pablo (los chilenos), Dear, Lee y yo. Sorprendentemente Dear se quedo hasta pasadas las 10 esa noche y Lee aun más (pero bueno, Lee nos tiene acostumbrados a eso. Que risas es el koreano). Pero como siempre, al final, nos quedamos en el bar solo europeos, las chicas, Charles y yo. Hablando de… todo, hasta las 12 de la noche. Wow! Éramos los últimos del bar. Así que al final, Charles y yo nos fuimos a casa, más perjudicados de lo que esperábamos, y a las 12.30 llegue a casa. Como siempre los martes de karaoke siempre lo pasamos muy bien.
15 de Octubre. Vamos al acuario. Let’s Go Shopping!!! XD
0 comentarios Publicado por jhuesos en 20:33Por la mañana, lo de siempre desayuno, clases, etc etc etc. Pero hoy hemos decidido saltarnos las clases de la tarde para irnos al centro de visita. En teoría, habíamos quedado para ir todos: Stephanie, Ismael, Joaquin, Charles, Sara y yo, pero al final, solo quedamos el trio calavera, los de siempre.
A las 14.00 nos vamos a coger la guagua con destino al centro, pensando que quizás ya es demasiado tarde. Ah! No les he contado nada acerca del sistema de transportes de Auckland… simplemente APESTA. Es caro, no es muy regular y termina muy temprano. El precio, pues para ir al centro cuesta 5.40$ o a Takapuna, 3.60$. Y no hay bonos de viajes o de dinero para hacer un descuento. O son una mierda, porque aquí no los usa nadie, con lo que llegamos a la conclusión de que no valen la pena, porque no cogemos mucho la guagua. Para más inri, yo vivo en una muy buen zona, pero esta a tomar por culo del centro, según mis cálculos con el Google Earth, más o menos a 15 km, lo que son como mínimo 45 minutos. Y todo esto venia… a que no sabíamos si era buena idea ir tan tarde porque entre que tardamos un montón en llegar y que el horario kiwi es una mierda (todo cerrado como muy tarde a las 6 pm entre semana)…
Bueno, es hoy o nunca, solo nos quedan unos pocos días en la ciudad y no tenemos casi días libres: martes, karaoke; miércoles, barbacoa; jueves, libre. Nos fuimos y llegamos de camino empezamos a discutir que es lo que íbamos a ver. Como teníamos muy poco tiempo, el zoo no lo queríamos ver, ni el museo nacional, … y el tiempo estaba malo como para subir a la Sky Tower. En Auckland hay un montón de cosas que ver (bueno, en verdad no tantas…) y se nos ocurrió ir al Acuario (Kelly Tarlton’s o algo así) que nos habían dicho que no estaba mal.
Nada más llegar entramos en una tienda de surf… EL PARAISO. Nunca había visto tanta ropa tan guapa y junta. Y encima más barata que en España, sobre todo Volcom, que en España es prohibitiva, aquí cuesta más o menos igual que el resto… No puedo volver a entrar a una tienda de esas con mi tarjeta de crédito.
Después de salir de la tienda no teníamos ni zorra de cómo ir, por lo que al final preguntando nos dirigimos al edificio central de transportes, donde hay una ventanilla de turismo donde nos atendieron muy bien (la verdad es que los kiwis saben muy bien como tratar su segunda industria más importante, el turismo). Nos dijeron que línea coger, a que hora y de donde salía. Nos vamos a la parada y después de volver a pagar los 3.6$ de rigor, y con ayuda del chofer llegamos al destino. Entramos y después de comerle la oreja un ratillo a la tipa de la entrada para que nos dejara pasar como estudiante (no teníamos ninguno carnet) y colo.
En resumen, el acuario no es gran cosa, pero tiene un par de cosas muy interesantes. Quizás comparándolo como el de Barcelona me guste un poco más, porque aunque el de Barcelona tiene más variedad y es más grande, el de Auckland tiene un par de cosas muy guapas: los pingüinos (no se si es mejor o peor que el de Tenerife, porque no lo he visto, pero a mi me gusto mucho), las rayas (gigantes. Es todo un placer verlas volar), algún que otro tiburón muy grande, el estúpido de juego de a ver quien es más estúpido aguantando más tiempo en agua de mar a temperatura antartica y la tienda de regalos :D Ah!, si no recuerdo mal, el acuario cuesta 20$ aproximadamente.
Es el típico sitio que aunque no esta muy guapo, si vas con ganas de pasártelo bien y hacer como siempre, un poco el tonto, te puedes reir mucho. Un caso similar es el museo Heinecken en Amsterdan, no es gran cosa, pero entre las tres cervezas que te dan con la entrada y los juegos estúpidos que hay por medio, pues al final te ries mucho. Tenemos unas fotos “más monas” con accesorios de la tienda…
Terminado el acuario (mierda, empieza a llover a muerte, mierda clima de Auckland…), volvemos a pagar 3.6$ de rigor y nos volvemos al centro. Allí, nos metemos en un centro comercial que hay enfrente. No se como acabamos en una especia de tienda de todo (tipo Carrefour, etc.) y la cosa nos pareció muy divertida y nos lo pasamos muy bien.
Cuando salimos de la tienda, nos íbamos a ir a comer algo pero… putos kiwis, resulta que los lunes cierra todo a las 5pm, porque es lunes. Menos mal que me pareció ver otro Burger King fuera. Nos vamos al Burger y bueno, lo de siempre, solo que es muy barato (cuesta lo mismo o menos que en España, pero en dólares), es como en EEUU, compras el vaso y lo rellenas cuantas veces quieras y que tienen hamburguesas diferentes (tienen una Triple Wooper XXL!!). Ahora entiendo porque hay tantos McDonalds, Burger Kings, Pizza Huts, SubWays, etc, por todos lados (literalmente, un pueblo no es un pueblo si no tiene un subway y un mc donalds), es el sitio más barato que hay para comer. Joder, ahora lo entiendo y pienso que en España somos gilipollas, porque encima pagamos mucho más que ellos para comer la misma mierda.
(Rellena todo lo que quieras!!)
Nos vamos a casa y fin del día.
A lo largo de la mañana, a clases como siempre. Se supone que a las 3.30pm nos recogen para irnos a Bay Of Islands. ¿Con quien vamos a viajar? ¿Sera de nuevo Robert nuestro chofer? ¿Cómo estará el tiempo? … Nos vamos al campus1 a esperar por la guagua. A la hora en punto aparece una chica joven que va a ser nuestra conductora. Y con respecto a los otros compañeros de viaje… no pudimos tener peor suerte. Resulta que al viaje solo iríamos cuatro personas, mi hermana, yo y dos chicas japonesas. Ouch! Del resto del viaje no hay mucho que contar, porque en general fue aburridísimo porque las japonesas no paraban de hablar en japonés entre ellas y eran super paradas. Las llamábamos las princesitas porque eran super finas, hasta el punto que el primer día dormimos juntos los cuatro en el mismo cuarto, pero el segundo día, ellas durmieron en otro cuarto, no se por que. Who cares?!
El sábado amaneció el día bueno y durante la mañana pudimos ver una cascada genial. Pero por la tarde se puso bastante malo y cuando llegamos a lo mejor del día que es Ninenty Miles Beach y CABO AJA estaba lloviendo y había un montón de niebla por lo que no pudimos ver nada del cabo AJA. De la playa tampoco, pero vimos lo justo para desconsolarnos: unas dunas ENORMES!! Por lo visto hay una actividad para hacer surf en las dunas que es muy popular, pero claro, no pudimos hacerlo porque estaba lloviendo.
El viaje de vuelta al hostal fue aburrido. Nada más que contar.
El día siguiente el tiempo estuvo mejor, no llovió pero hacia un montón de viento y el mar estaba un poco malo. Pero por lo menos pudimos hacer el crucero por Bay Of Islands. Es precioso. No vimos ni delfines, ni pingüinos ni nada. Pero por lo menos pudimos ver algo, que pensábamos el día anterior que no íbamos a poder salir por el tiempo.
A la vuelta tuvimos que esperar por las princesitas más de 3 horas, porque querían montar a caballito y en la barca rápida también. Nada más que contar de un fin de semana bastante aburrido, pero que no estuvo mal del todo porque Bay Of Islands y el norte de Auckland valen la pena.