Como todos los días, amanece muy bueno el tiempo. Nos levantamos, tomamos el típico desayuno ingles y vamos a clase. Después de clase voy a la escuela para pagar las clases extras que voy a dar la próxima semana. Por cierto, noto que he mejorado mucho mi ingles y ya casi puedo tener una conversación sobre cualquier cosa y que la gente me entienda (sigo cometiendo mil errores gramaticales, pero bueno, para llevar solo 4 dias estoy más que contento). Por cierto, a lo largo de la mañana, llueve a mares con sol por cortos periodos de tiempo varias veces a lo largo de la mañana. Ah! Hemos reservado un viaje para el fin de semana para visitar la península de de Coromando. Por lo visto es un sitio impresionante, con unas de las mejores playas de todo Nueva Zelanda.
Hoy hemos quedado con Kaye para ir a ver la costa oeste de Auckland, así que después de llegar a casa y almorzar nos vamos en el coche a la costa oeste. Dice Kaye que aunque hay solo 20 kilometros o por ahí de distancia en línea recta, hay que dar algunos rodeos así que nos va a llevar 1 hora aproximadamente. El día esta soleado, pero muy ventoso. Antes de llegar a la playa, atravesamos la campiña y que decir, realmente preciosa! Parece un escenario idílico: praderas verdes hasta donde alcanza la vista, salpicadas por colinas y casas de campo y pastando en ellas un montón de ovejas y vacas. Sencillamente precioso. No puedo imaginar un campo más bonito.
Después de un rato llegamos a la playa de Muriwai, por cierto, una de las mejores playas para hacer surfing de Nueva Zelanda. No les puedo hablar de cómo eran las olas, porque haberlas hailas, pero típicas de un temporal de cojones, solo espumas de más de dos metros como poco. La playa, por lo que podíamos adivinar (porque no era el día perfecto para verla por el temporal y la ventolera) era grandísima, hasta donde alcanza la vista, y llena de verde hasta el mismo principio de la arena. Para mi es muy curioso porque no me podía imaginar (yo nunca lo había visto, aunque sabia que en muchas partes del mundo es así) que pudiera haber césped a 15 metros de la orilla. No puede existir un paisaje más diferente comparándolo con el de las islas canarias.
Por el camino Kaye nos había contado que aquí había una colonia de algún tipo de pájaro, pero no lo entendí demasiado bien. Nos llevamos una sorpresa cuando encontramos una colonia de Albatros, porque por lo visto vienen aquí a Nueva Zelanda (hay otros tres sitios como este en el país) a anidar en primavera. La verdad que fue increíble. Verlos maniobrar en el aire, con la ventolera que hacia y con esas grandes alas… muy bonito.
Luego, pensábamos ir a otra playa muy famosa del oeste de Auckland (Piha Beach), donde también se cogen olas, pero era ya muy tarde y decidimos volver a casa. Al llegar a casa decidi que era muy necesario para guardar un recuerdo de este viaje, empezar a escribir un blog. Así que le dedique 2 horas por lo menos a escribir los días que tenia atrasados.
Después de cenar tuvimos la típica hora de conversación con la familia. Por cierto, no he hablado apenas de la familia. Creo que no hemos podido tener más suerte con la familia. Por un lado son muy educados y atentos con nosotros, pasan un montón de tiempo al día hablando con nosotros (lo cual para aprender es de mucha ayuda) y nos han sacado fuera bastante. Y se que tenemos mucha suerte, porque hablando con los compañeros de clase, no es para nada normal que la familia les dedique tanto tiempo o que los saque tanto por ahí de visita. Que puedo decir, les estoy cogiendo mucho cariño.
Esta noche si puedo ver al menos media hora de “El Castillo Ambulante” y la verdad es que la película me esta más que gustando. Que imaginación, que dibujo, que historia, derrocha magia por todos lados. Como he tardado tanto tiempo en ver esta película.